Este no es un blog de cosmética. No he hablado de ese tema apenas (y creo que eso va a continuar así).
Pero que éste no sea un blog de cosmética no implica que no sea un tema que me guste (aunque eso ha sido desde hace sólo tres ó cuatro años). Me gustan los "potinguitos", pero toda mi "colección" cabe en un estante de mi armario, donde hay:
- Una cesta donde tengo todo lo que es tratamiento, colonias, desodorante... Excepto lo que uso por la mañana y noche para limpiarme la cara, que está en el baño.
- Un neceser rígido gramde donde guardo las sombras de ojos, los eyeliners en gel, los pintalabios...
- Un neceser rígido pequeño donde guardo los coloretes, una paletita de correctores y los polvos compactos.
- Un cubilete para la base de maquillaje, un corrector y una prebase.
- Otro cubilete para perfiladores de labios, brillos y tintes labiales.
- Otro para productos para ojos (prebase, máscara de pestañas, alguna sombra en crema...).
- Otro para delineadores de ojos en lápiz y líquidos.
- Un vaso para brochas de rostro.
- Otro para pinceles de ojos.
Y detrás de todo esto tengo un neceser donde tengo las cosas sin abrir que están esperando a que algo se me acabe para sustituirlo, las cosas que uso para hacer tatuajes de henna (por ahora sólo me he hecho uno, a ver si sigo practicando), el soporte para secar los pinceles y brochas cuando los lavo, colonias sin abrir, etc...
Y no pretendo que crezca mucho más allá. Sólo compro lo que necesito o lo que me gusta mucho, siempre y cuando sepa que lo voy a usar (y siempre y cuando esté dentro de mis posibilidades económicas). De hecho, ya he decidido que según se me vayan acabando los delineadores líquidos y en gel, voy a tener sólo uno negro de uno de esos dos tipos y todo lo demás en lápiz, por ejemplo.
Aún así, lo que compro tiene que cumplir una condición más: La marca que lo produce no puede testar en animales.
De ahí que casi todo lo que uso sea de
Essence.
Sin embargo, tuve otra etapa de maquillarme "bastante" en mi adolescencia (tampoco una barbaridad, sólo algunos fines de semana) entre los 15 y 17 años más o menos. Luego lo dejé casi del todo...
Pero bueno, que me voy por las ramas. El tema es que en ese primer acercamiento al maquillaje lo tuve a través de
Yves Rocher... Igual que ahora casi todo lo que tengo es de Essence en aquel momento era de YR (ya que mi madre lo pedía por catálogo, así que en cada pedido algo caía para mí, además de que muchas cosas las usábamos las dos). Y aún tengo algunas cosas de la marca, sobre todo cosas que mi madre ha pedido posteriormente y se ha cansado de ellas o no terminan de gustarle, etc.
Yo, ya digo, hace unos cuantos años (y de mano de mi ex-apañera de curro) conocí Essence y decidí que la diferencia de calidad entre una y otra marca no explicaba la diferencia de precio que hay entre ellas. Realmente me siento afortunada porque cosas que no cuestan más allá de 3-5 euros me vayan tan bien y no me entren ansias por gastar más en productos más caros.
Vuelvo a irme por las ramas, ¿verdad?
No soy vegana, ni tan siquiera vegetariana, como carne e, incluso, uso prendas de cuero, aunque únicamente si proceden de aquellos animales que como, es decir ternera, cordero, etc… Odio los abrigos de pieles y la forma de matar al bicho de forma inhumana para conseguirlas y aún más cuando la carne del animal en cuestión no va a consumirse, pero si se va a matar a una vaca para sacar la carne, no le veo nada de malo a usar su piel para confeccionar prendas. Tampoco tengo problema en usar lana (a las ovejas hay que esquilarlas en verano porque, de lo contrario, en algunos sitios podrían morirse de calor), o usar productos elaborados con cera de abejas o miel, ya que, si se extrae con cuidado, las abejas no tienen por qué estresarse ni nada parecido.
Con lo que sí que no puedo es con el testeo en animales de productos cosméticos. Me parece una abominación que se maltrate a un animal hasta los niveles en que se los maltrata en los laboratorios únicamente por una "frivolidad" como es el maquillaje. En cuestión de medicamentos puedo llegar a entenderlo, aunque estoy deseando que se descubran otros métodos que no impliquen sufrimiento animal.
Por eso no compro marcas como
L'Oreal o
Garnier (aunque alguna cosa suya he tenido, antes de imaginarme siquiera que alguien en su sano juicio podría hacer pruebas en animales con esos productos), ni siquiera compro nada de
The Body Shop que, en sí, no testa en animales, pero pertenece al grupo L'Oreal, también evito los productos del grupo
Colgate-Palmolive, etc… Incluso he dejado de tener curiosidad por
MAC y otras marcas similares a raíz de que empezaran a vender en
China. Porque
en China el testeo en animales es obligatorio por ley.
Y aquí viene la razón del título de esta entrada. No puedes hablar de principios proclamando a los cuatro vientos que no realizas tests en animales si, a la vez, estás vendiendo tus productos en China. No puedes. Bueno, sí puedes, pero a eso se le llama mentira e hipocresía. O tratar como tontos a los consumidores.
Y no, no puedes escudarte en que estás tratando de dialogar con el gobierno chino para cambiar esto pero, mientras tanto, no tienes otra opción. Sí la tienes. No vender allí. Ah, claro, China es un mercado enorme con millones de consumidores potenciales, ¿verdad? Entonces no digas que te preocupa la ética y el medio ambiente, porque lo que demuestras es que lo único que te preocupa es la pasta que vas a ganar allí.
Y en esto, señores, ha caído YR, manteniendo este
discurso mientras vende en
China… Al igual que también ha caído
L'Occitane y al igual que otras muchas marcas que cayeron antes que ellas (uno de los casos más sangrantes que recuerdo fue el de
Urban Decay). A propósito, marcas como
Benefit o
Revlon también han empezado a vender en China en algún momento reciente.
Lo sé, no estoy trayendo una entrada con una temática "nueva". Pero me ha entristecido y enfadado el ver que la marca con la que comencé a maquillarme y de la que aún consumía algunos productos se ha vendido de esta forma.
Desde aquí, sólo me queda dar mi más sincero agradecimiento a YR por haber dejado de fabricar mi perfume favorito de todos los tiempos (
Ming shu) este verano pasado. A sus cacaos de almendras y de karité ya les encontraré un sustituto.
Aunque supongo que el perder una consumidora española no les importará mucho si ganan millones en China, pero, al menos, puedo decir que yo SÍ cumplo con mis principios. Besos!