jueves, 21 de febrero de 2013

De actores hipócritas.

Iba a hacer una entrada en condiciones sobre este tema que tan en boga está últimamente, pero no tengo tiempo material (exámenes), así que dejo simplemente una reflexión que comencé por Twitter y luego he ampliado un poco en Facebook:

Los actores no pueden protestar por los recortes porque tienen dinero…

…¿Es igual a que yo no puedo protestar contra las hipotecas porque no tengo una?

…¿Es igual a que yo no puedo protestar contra el hambre porque como todos los días?

…¿Es igual a que yo no puedo protestar contra la guerra en Siria porque no la vivo?

(Podría seguir, que no es por ejemplos).

Es decir, nadie puede solidarizarse ni empatizar con otra gente si no está en exactamente su misma situación, ¿no?

Pues nada, niños, ya sabéis, no se os ocurra protestar por nada que no os afecte directamente (ni aunque afecte a alguien cercano a vosotros)… O, mejor, no protestéis por absolutamente nada, ni siquiera si os afecta, no vaya a ser que presionemos para cambiar algo… Y si alguien protesta por algo que no le afecta, decid que es un hipócrita y que no tiene legitimidad para hablar, seguid haciéndole el juego a Mariano y sus amiguitos, a ver si nos vamos a acordar de que nos estamos quedando sin derechos, sin sanidad sin educación, etc., y vamos a querer hacer algo al respecto.

Eso sí, alguien debería recordar a algunos supuestos "izquierdistas" que el Che Guevara, al que tanto admiran muchos, era un "niño bien" que empezó a luchar por cosas que no le afectaban pero que consideraba injustas. A lo mejor él también era un hipócrita y no estaba legitimado, que eso de luchar por el pueblo llano siendo médico y de familia acomodada no debería permitirse, ¿no?

Ya me he quedado a gusto.

Sólo añado un poema de Martin Niemöller (que no de Bertolt Brecht, como cree la mayoría de la gente,.Brecht ya tiene muchos buenos por sí mismo como para darle los de los demás XD), que seguro que conoceréis, pero que creo que viene al tema:

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.