sábado, 4 de diciembre de 2010

No es cuestión de edad...

...Ni de sexo, ni de clase social.

No, señores, no. La mala educación es patrimonio universal.

Os pongo en situación. Esta mañana (bueno, ya había pasado el medio día, pongamos que era algún momento indeterminado entre las 13 y las 13:30), tuve que ir a hacer un ingreso a una sucursal de Caja Madrid cercana a mi casa.

Así, pues, cuando estaba llegando a la puerta de dicha sucursal, un hombre de unos 40 años ha pasado antes de mí, a lo que yo no he dado demasiada importancia, y más cuando he visto que la oficina estaba prácticamente vacía.

Para quien no lo sepa, las sucursales de Caja Madrid se caracterizan por tener unos detectores de metal por los que los clientes han de pasar tanto para acceder a las mismas como para salir de ellas... El mecanismo consiste en que te colocas en el detector de metales, y si no detecta nada, se cierra una puerta detrás de ti para posteriormente abrirse una delante para que puedas acceder a la oficina como tal. El problema viene cuando la máquina sí detecta metal, caso en el que las puertas no se mueven y una voz te insta a colocar los objetos metálicos en unas taquillitas colocadas al efecto.

El hombre de unos 40 años que ha pasado delante de mí se ha colocado en el detector de metales... Y el detector ha decidido que no le dejaba pasar... Así que el hombre ha decidido que no le ganaba a cabezón... Cuando llegamos, sólo estábamos él y yo... Poco a poco el pequeño recinto que hay entre el detector de metales y la puerta de acceso se ha ido llenando en un período durante el cual el hombre de unos 40 años ha estado protestando airadamente, exigiendo a los trabajadores de la oficina que le abrieran y cabreándose cada vez más, ya que éstos se han negado a hacerlo.

Éramos pocos y parió la abuela... ¡Ah, no! La abuela no parió... La abuela, que era una mujer que estaba más o menos hacia el centro de la cola, ha decidido airarse igual (o peor) que el hombre de 40 años, soltando proclamas contra los detectores de metales, dando patadas a la pared de ¿metacrilato? ¿Cristal blindado? ¿Superficie-transparente-a-prueba-de-patadas-de-abuelas-airadas?, haciento tapón para que otro hombre no saliera por el otro detector de metales (la cara del hombre ha sido todo un poema), todo porque tenía prisa.

Al final, el hombre de 40 años, que seguía en el detector, ha intercambiado unas cuantas palabras (porque estaba la puerta por medio) con uno de los trabajadores de la oficina, y ha mentado a la policía, así que el de la sucursal ha ido y la ha llamado... En este momento el hombre de 40 años, tras ¿10? ¿15? minutos ha decidido quitarse del detector y la abuela ha aprovechado para colarse en el mismo... Para quedarse hablando con el trabajador de la oficina e intercambiar lindezas con él (menos mal que tenía prisa...).

En fin, yo he pasado el detector de metales, he pasado de largo de la señora, he hecho mi ingreso y cuando me he dado la vuelta estaba la abuela aún encarándose con el trabajador y el hombre de 40 años explicando su ¿versión? a la policía.

Lo peor de todo es que, seguramente, la adorable ancianita, delicada y frágil (¿se nota la ironía? Espero que sí), seguro que es la primera que protesta porque los jóvenes de hoy somos todos unos vándalos y unos maleducados...

Es cierto que a veces los detectores de metales en cuestión son demasiado sensibles, pero, ¿merecía la pena tanto numerito?

Cambiando de tercio, lo que me impedía escribir por aquí ya ha sido solucionado, así que espero no abandonar esto tanto. Besos!!

13 personas salieron a descubierto.

  1. Me imagino a la señora del Caja Madrid. Seguro que es de esas que se cree que porque ella es mayor y tú joven tiene derecho a pasarte por encima y si además no te disculpas eres un maleducado.

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  2. Adorables ancianos...

    No es cuestión de sexo, de edad ni de clase social, es cierto. Es cuestión de país.

    Aunque hay excepciones, claro está.

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  3. Vivimos en una sociedad que ha dado un salto muy grande en los últimos 30-40 años, tanto que mucha gente no ha podido seguir el ritmo y se han ido quedando por el camino, solo con su orgullo para aferrarse a una realidad que hace tiempo que los ha dejado atrás.

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  4. @Mr.: ¿eso también incluye empujar en el Metro?

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  5. Laura, pues la verdad es que me lo creo... Y lo de las "dulces ancianitas" empujando en el metro es un clásico ya... Me sacan de quicio...

    F., yo no creo que sea cuestión de país... Es decir, me da que en todos sitios cuecen habas ;-)

    Míster, toma estudio sociológico XD Besitos!!!

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  6. Realmente, eso os pasa por ser de ciudad y tener detectores de metales y esas zarandajas... En los pueblos pasamos abriendo la puerta, y como mucho nos toca aguantarnos cuando el administrativo ha salido al bar a tomar su almuerzo de cinco cuartos de hora...

    En verdad no creo que sea cuestión de edad, sino de especie. En el mundo del futuro post-Guerra de Corea, gobernado por las cucarachas, no pasarán estas cosas :/

    ¡Un abrazo!

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  7. Bueno, realmente creo que es por vivir donde hay sucursales de Caja Madrid (son las únicas que tienen los detectores de metales, que yo sepa). Sobre los desayunos largos, creo que es porque en el fondo todos queremos ser un poquito funcionarios...

    XD Mira que eres apocalíptico! XD Besos!!

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  8. ¿Qué tipo de cucarachas gobernarán el mundo en la postguerra de Corea? ¿Las comunistas o las capitalistas?

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  9. las cucarachas son anarquistas de toda la vida...

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  10. Tienes tanta razon,hay para todos y en todas partes claro ejemplo el tuyo que caray con esos viejillos jaja
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  11. F., ya te contestó Míster XD

    Sol, bienvenida por aquí :-D La verdad es que sí, esto pasa en todos lados... Besos!!

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  12. Que no Vicky que no... yo vivo al lado de una sucursal de Cajaespe y no tiene detector de metales... las ventajas de vivir en la selva tropical manchega... xD

    Estoy con Mr Blogger, las cucarachas son anarquistas...

    ¡Saludos!

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  13. Jobar, yo pensaba que en todos lados eran iguales... XD Besos!!

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No te escondas.