domingo, 6 de julio de 2008

Libertad política

A veces me pregunto si realmente la libertad política existe en este país. Es cierto que estamos en un país que se declara democrático, después de haber pasado 36 años bajo la dictadura de un impresentable como son todos los dictadores, independientemente de su ideología... Pero haciendo uso de un tópico español, el nuestro más.

Bien, terminada la dictadura se instaura una monarquía democrática... No voy a meterme en si estoy a favor o en contra de la monarquía, porque no es de eso de lo que va esta entrada y no quiero irme por las ramas, que me conozco. Pero con la llegada de la monarquía vuelve a legalizarse los partidos que estuvieron prohibidos durante los años anteriores (es decir, los de izquierdas). También con la llegada de la democracia se redacta nuestra actual Constitución (ya podrían haber tomado la de 1812 con alguna modificación, claro...), donde por fin se reconoce la libertad de pensamiento, ya sea político como religioso, etc.

En esta entrada tampoco voy a hablar de la libertad religiosa, porque también me iría por las ramas... Y así ya tengo temas para las siguientes XD

Han pasado ya exactamente 30 años desde que se instauró la democracia, desde que se firmó la Constitución.

Y yo miro a mi alrededor y me pregunto si la sociedad española ha cambiado algo en este tiempo.

Es cierto que ya no nos pueden denunciar por ser "rojos, bolcheviques, titiriteros y gentes de mal vivir" (como dice Quequé en el programa Noche Hache) y es cierto que ya no nos pueden encarcelar ni torturar por motivo de nuestras ideas.

Y sin embargo, una persona no puede decir abiertamente sus ideas políticas en según qué ámbitos si no quiere sufrir represalias o, por lo menos, que le pongan alguna zancadilla.

Yo no tengo por costumbre proclamarlas a los cuatro vientos, aunque por regla general no tengo inconveniente en decirlas cuando me preguntan, no me importa debatir y dar mis argumentos recibiendo los del otro, porque pienso que así las personas crecemos y porque no me avergüenzo de mis ideas. Sin embargo, llevo unos años en los que en mi ambientes más usuales tengo que guardarlas. Y muchas veces no guardarlas, sino morderme la lengua para no contestar.

Tengo amigos de todas las ideologías políticas, no tengo problemas con eso mientras haya un respeto recíproco. Tengo problemas cuando el respeto no se da.

Así, he tenido que tener cuidado en mi universidad para no hacerme mala sangre con ciertos comentarios y dejarlos pasar, al igual que en el lugar donde estoy de becaria. Y teniendo en cuenta que soy bastante impulsiva, al principio me costaba horrores.

Así, en las prácticas sé la ideología de bastante gente de la que trabaja allí, por los comentarios que hacen, y la mayoría tienen la contraria a la mía. Así que ya me guardé de mojarme demasiado en este tema. De hecho, el único que conoce mis ideas allí es mi responsable porque después de las elecciones en una conversación informal me preguntó y le contesté, porque sabía que con él no iba a tener problemas aunque sus ideas y las mías sean diferentes.

Y al fin, lo que me ha hecho escribir esta entrada es que el otro día mi responsable le comentó mi ideología a otra persona. No me importa que lo hiciera, porque sé que si lo hizo es porque confía en esta persona, y, como ya he dicho, porque no me avergüenzo de mi forma de pensar. Pero a la vez me recomendó que nadie más de la oficina se enterara, dando a entender que de lo contrario podrían ponerme problemas a la hora bien de entrar fija o bien de, en el caso de que me hicieran fija, llegar a puestos de responsabilidad.

Y yo me pregunto, ¿en un puesto de trabajo lo único que debería contar no son las aptitudes y la actitud de la persona? ¿Qué tienen que ver las ideas políticas ahí?

Estoy cansada de tener que ver cómo ciertas ideas sí son aceptadas y respetadas mientras que otras siguen siendo "tabú".

Sé que en ocasiones a la gente que tiene unas ideas contrarias a las mías también le pasa... Y tampoco me parece lógico... Es decir, mientras no se haga daño a nadie y se respete lo demás, que cada cual haga de su capa un sayo.

Es lo que pienso, vaya.

Así que soy de izquierdas, sí... Y estoy hartita de tener que callarme en un país donde oficialmente se reconoce el derecho a la libertad política mediante una Constitución. Besos!

4 personas salieron a descubierto.

  1. Que en determinados ambientes no gusten personas con determinadas ideologías, la verdad, es algo normal, pero claro, cuando uno forzosamente tiene que estar en tal ambiente (como en la universidad) pues lo menos que debe existir es un respeto.

    En cuanto a los problemas que uno puede tener por decir sus ideas políticas, pues existir existen. La democracia existe cuando hay horizontalidad, pero cuando hay una jerarquía, cuando unos mandan sobre otros, ahí no hay democracia, sólo intereses. Si una persona tiene poder sobre otras, no le interesa que éstas puedan hacer que sus intereses peligren. Por eso, si una empresa ve que alguien es "apasionadamente" de izquierdas, se desharán de él. En el mundo empresarial no hay democracia. Así que ésta es la democracia capitalista.

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  2. Pues vaya asco de democracia pues, leches...

    Aún así, ¿eso supuestamente no es ilegal? Pregunto, vaya...

    Bienvenido por aquí, niño :-D Besos!!

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  3. Existe el despido improcedente, pero normalmente cuando éste es favorable al trabajador suele ser más bien porque el empresario no ha podido justificar las razones del despido, pero no sé yo si se podrá demostrar una discriminación ideológica. Eso son cosas que no se dicen, por ejemplo si tú no asciendes en la empresa no podrás encontrar pruebas de que sea por razones ideológicas, y desde luego a nadie podrás reclamarle por esto.

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  4. Ya, ya sé que existe el despido improcedente... Pero es lo que tú dices, ¿cómo demuestras que es por razones ideológicas?

    Aún así, sigue siendo injusto... Besos!!

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No te escondas.