martes, 27 de julio de 2010

¿Puedes estar donde quieres estar?

Hay días que te despiertas sintiéndote viejo... Lleva años sucediéndome. El sentimiento se acentuó el sábado.

Pero se lleva mejor cuando te rodeas de gente maravillosa. El año pasado, la gente me emocionó. Este año, han vuelto a hacerlo.

Empezando con un viaje a Asturias. Siguiendo con una visita sorpresa (cuyo protagonista me había mandado su regalo por correo para despistarme aún más...). Continuando con regalos varios que me han encantado...

En serio, últimamente decía que tengo unos amigos que no me los merezco (incluyendo a mi familia). Lo repito. Gracias a todos. Tanto los que estuvísteis el sábado como los que no. Tanto a los que vivís cerca, como a los que vivís lejos (asco de distancia, jo). Os quiero un montón, en serio. Mención especial para F., por supuesto.

Y, bueno, hace unos días encontré una canción que me gustó mucho y que pega bastante, se trata de "When you wake up feeling old" y es de Wilco... Aquí os la dejo:


Aquí os dejo la letra:

When you wake up feeling old,
at this piano, filled with souls,
some strange purse
stuffed nervous with gold,
can you be where you want to be?

Walk down any street you can find,
look at any clock telling time,
sing some strange verse
from some strange song of vines
and you'll be where you want to be.

I know I can't sing
until she brings the song to life,
and I blend with kings
I'd never change a thing.

Who knows anything I don't know?
There are so many things
I must leave alone.
Some strange person is calling you their home,
can you be where you want to be?

Can you be where you want to be?
Can you be where you want to be?
Can you be where you want to be?


Y aquí la traducción:

Cuando te despiertas sintiéndote viejo,
en este piano, lleno de almas,
algún monedero extraño
relleno de nervios con oro,
¿puedes estar donde quieres estar?

Recorre cualquier calle que puedas encontrar,
mira cualquier reloj que diga la hora,
canta algún verso extraño
de alguna canción extraña de borrachos
y estarás donde quieres estar.

Sé que no puedo cantar
hasta que ella traiga la canción a la vida,
y yo me mezclo con reyes,
nunca cambiaría una sola cosa.

¿Quién sabe cualquier cosa que yo no sé?
Hay muchas cosas
que debo dejar atrás.
Algún extraño te está llamando a su casa,
¿puedes estar donde quieres estar?

¿Puedes estar donde quieres estar?
¿Puedes estar donde quieres estar?
¿Puedes estar donde quieres estar?


A todo esto, esta es la entrada número 100 en este blog. No había mejor temática para ella que dedicársela a las grandes personas que me "rodean". Lo repito. Os quiero un montón!!!!! Besitos!!

jueves, 22 de julio de 2010

A la caza del unicornio

Hace ya unas cuantas entradas (en ésta, exactamente) hablé sobre esos libros que lees una vez y luego no eres capaz de encontrarlos.

En esa entrada os comenté que llevaba muchos años buscando una obrita de teatro que leí de niña en la biblioteca de mi pueblo, de la que sólo recordaba el título y el final de la historia (el autor lo averigüé buscando información sobre la obra). Se trata de "La doncella y el unicornio", de Santiago R. Santerbás.

 

Pues bien, tenía pensado hacerme el carnet de lectura de la Biblioteca Nacional, porque sé que allí lo tienen, ya que me pilla de paso para ir a la Uni, pero por unas cosas y otras no me lo he hecho aún.

Hace unas semanas encontré una librería por Internet que tiene un servicio de búsqueda de libros descatalogados. Se rellenan los campos de "título", "autor", "editorial", etc., cuantos más datos se faciliten, imagino que más sencillo le resulta a la gente que lleva esta tienda. Les das tu dirección de e-mail y si lo encuentran, te escriben para decirte el precio y demás, y si estás interesado haces la transacción y listo.

Bien, hace unas semanas decidí probar en esta librería y, si sonaba la flauta, genial. Y sonó.

Ya lo tengo en casa. Me lo he leído en 10 minutos. Ha vuelto a encantarme tanto como la primera vez que lo leí. No quiero contar nada, porque con lo cortito que es, os contaría toda la historia y los que no soportan los "spoilers" me matarían lenta y dolorosamente XD Simplemente, si tenéis la oportunidad de echarle un ojo, os recomiendo que lo hagáis.

¿Y a vosotros? ¿Qué libros de vuestra infancia os marcaron? ¿Hay algún libro que leísteis hace tiempo y andáis buscando o que habéis reencontrado recientemente? Besos!!

domingo, 4 de julio de 2010

De la huelga de Metro, el incumplimiento de convenios y una ciudad colapsada

Ayer la gata rubia y redonda me hizo darme cuenta de que hay mucha gente que no entiende bien todo el problema que ha llevado a los empleados de Metro a hacer uso de su derecho colectivo de huelga.

Así que empecemos por el principio.

Metro es una empresa pública con personalidad jurídica propia y plena capacidad de obrar. ¿Qué significa eso que para los no puestos en la materia puede sonar tan farragoso? Pues significa algo tan sencillo como que a efectos prácticos actúa igual que cualquier empresa privada, y en lo único que se diferencia es que tiene capital público.

¿Qué implica esto? Que sus trabajadores no son funcionarios, sino que para entrar a trabajar en el Metro se tienen que pasar los mismos procesos de selección de cualquier empresa privada. Al no ser funcionarios, los trabajadores no tienen un puesto de trabajo hasta que se retiren, sino que también pueden ser despedidos.

¿Qué pasa con los trabajadores que no son funcionarios? Que sus derechos y obligaciones y los de su empresario se regula por el Estatuto de los Trabajadores (no sé ahora mismo cuál es el documento que regula los derechos y obligaciones de los funcionarios, la verdad), y en este Estatuto, aparte de desrrollar el derecho a la huelga recogido en la Constitución, también se define lo que es un Convenio Colectivo.

¿Qué es un Convenio Colectivo? Es el documento en el que se recogen los acuerdos a los que se ha llegado mediante el proceso conocido como "negociación colectiva", que es la negociación que lleva a cabo el empresario con los representantes legales de los trabajadores de su empresa.

Si el Convenio Colectivo se incumple por una de las dos partes, se arma la de Dios.

Bien, ahora que ya sabemos la teoría general, vamos a ver el caso concreto de Metro.

Metro, como hemos dicho, es una empresa pública, pero cuyos empleados no son funcionarios, y cuyo empresario es la Comunidad de Madrid.

Pues bien, la Comunidad de Madrid ha decidido saltarse a la tolera el Convenio Colectivo que tiene firmado con los trabajadores de Metro para intentar bajarles el 5% de su sueldo, como si fueran funcionarios.

Los trabajadores de Metro, por su parte, al ver vulnerados sus derechos (en serio, incumplir un Convenio Colectivo es una cosa muy, muy grave, entre otras cosas porque si todo el mundo empezara a saltarse los Convenios y no se hiciera nada, al final el Convenio Colectivo, cuya función es dar una seguridad tanto al empresario como a los trabajadores, perdería su valor y nadie les daría importancia), han decidido ejercitar su derecho de huelga.

Bien, cuando los trabajadores de las empresas públicas (en las empresas privadas no sé si también o no) deciden ponerse en huelga, el órgano del que dependen, en este caso la Comunidad de Madrid, puede establecer unos servicios mínimos, que los trabajadores no firman, ojo, sino que se lo imponen, es una decisión unilateral de ese órgano.

La Comunidad de Madrid decidió que los servicios mínimos en esta ocasión iban a ser un 50%, algo totalmente abusivo. El procedimiento normal que habrían debido seguir los trabajadores de Metro es cumplir esos servicios mínimos pero impugnarlos ante un juez, que es quien debería decidir si son abusivos o no, pero teniendo en cuenta que las sentencias sobre estos temas tardan como uno o dos años, a esas alturas, ya el mal está hecho.

Sobre si son abusivos o no, imaginaros que estáis trabajando en una empresa, el empresario se come el Convenio Colectivo con patatas, vosotros, que tenéis una jornada laboral de 8 horas, convocáis la huelga y el empresario os dice "¡Ey! ¡Pero tenéis que hacer unos servicios mínimos de 7 horas!". ¿Qué queréis que os diga?, eso no es huelga ni es nada, se desvirtualiza este derecho.

Así pues, los sindicatos y los trabajadores decidieron no cumplir los servicios mínimos y directamente, no prestar servicio y la ciudad se colapsó. Mucha gente se cabreó con los trabajadores de Metro, cuando ellos son las víctimas y están luchando para que la Comunidad de Madrid no se ría de sus derechos y los respete, algo que es totalmente loable.

¿Que no funciona el Metro? A ver, es cierto que en Madrid es un servicio muy importante, pero no es el único medio de transporte que existe, ni nos vamos a quedar aislados en un punto de la zona Sur ni del centro de Madrid porque no funcione el Metro. Sí, es cierto que habiendo huelga de Metro, de autobuses o de trenes es más complicado llegar a un trabajo o a una universidad, pero saliendo antes de casa y buscando medios alternativos se logra, y por andar un poquito tampoco nos vamos a morir, leches.

Así que yo, personalmente, apoyo a los trabajadores de Metro, que muchos años costó a la clase trabajadora lograr que se la tratara con dignidad como para que volvamos a tener un caciquismo. Besos!!